He terminado la trilogía de La primera ley… Y me parezco más a Abercrombie de lo que pensaba.
No había leído a este autor antes, y sin embargo, reconozco elementos en él que yo mismo he utilizado. Quienes me conocen saben que nunca he etiquetado mis Crónicas eturias como grimdark, sino más bien como fantasía épica, de esa un poco “sucia”, donde los caballeros de brillante armadura no brillan tanto y las palabras dejan entrever una realidad inclemente y gris; un color que surge de la combinación de luces y sombras, estas últimas, en ocasiones puntuales, bastante oscuras. Lo reconozco.
Pero es justo ahí donde me doy la mano con Abercrombie. No puedo negar que la épica que escribo está impregnada de cierta negrura, que mi obra tiene al menos cierto “toque” grimdark, a mi entender necesario, para dotar de verosimilitud ese mundo antiguo que ha existido: duro, cruel, que no perdona a bondadosos e ingenuos.
Y algunas escenas de mi primera novela son precisamente eso: duras pero necesarias; una advertencia al cordero que pretenda vestirse de lobo para codearse con la manada. No obstante, dichos pasajes oscuros no son demasiados, sino más bien puntuales, donde mi similitud con el autor británico llega como un torrente para irse igual de rápido, recordándonos que la épica la construyen personas de corazones ambiguos; malvados capaces de llevar a cabo actos virtuosos, y virtuosos capaces de llevar a cabo actos malvados.
Llegados a este punto, debo decir que la trilogía de La primera ley me ha gustado. Mucho. Tres libros, cinco estrellas. Y como tal los he puntuado en Goodreads.
Es una obra coral, contada desde el punto de vista de seis personajes con sus claroscuros (y he aquí dos puntos de similitud más con mis Crónicas). Y ciertamente, también estamos hablando de fantasía épica, sí, con sus guerras e intrigas políticas, su magia antigua, sus viajes a ciudades imponentes y reinos enfrentados… Todos los ingredientes están ahí.
Pero hay uno que destaca por encima de los otros: La primera ley es puro grimdark, toda ella, en sus personajes y situaciones, en su explícita violencia, en la propia concepción cínica de la vida que se huele en cada una de sus páginas.
Donde otros autores buscan inspirar, Abercrombie quiere incomodar. Donde otros construyen héroes, él construye personas que no tienen siquiera por qué gustarte. Nadie es completamente bueno. Nadie es completamente malo. En este punto también rimamos como autores, desde luego.
Y, fuera de cualquier expectativa, hay humor, ácido, afilado (sobre todo por parte de cierto señor lisiado), que puede aparecer en los momentos más oscuros. Los diálogos son brillantes, duelos de espada sin filo.
Y la ambientación acompaña perfectamente esa visión del mundo. No es una fantasía luminosa. El escenario que la contiene es áspero, desgastado por la historia, donde la política se ha impuesto históricamente a la moral y donde las victorias rara vez han sido tan limpias como aparentan. Todo se siente vívido. Imperfecto, en el buen sentido.
En conclusión, no es una trilogía para quien busque héroes inmaculados o historias donde el bien y el mal estén claramente separados.
Tampoco para quien necesite finales reconfortantes.
Cuando terminé la trilogía no sentí satisfacción. Tampoco decepción, ni tristeza. Lo que quedó fue una especie de desazón; una sensación incómoda que me obligó a reflexionar sobre todo lo ocurrido. Y creo que es la sensación correcta, la que el autor pretende.
Tal vez por eso La primera ley permanece en la memoria tras haber pasado su última página, porque uno no puede olvidar. No puede olvidar las injusticias presenciadas; las muertes absurdas; ese personaje del supuesto “bando de los buenos” con su terrible plan en favor de un bien mayor… Quienes hayáis llegado al final, sabréis a quién me refiero.
En definitiva, Abercrombie te obliga a mirar de frente hacia una verdad incómoda: que los seres humanos somos capaces de albergar al mismo tiempo luces y sombras.
Y los lectores de Crónicas eturias sabéis bien cuánto me gusta explorar precisamente ese territorio tan difuso, ¿verdad?
B
Os dejo enlace por si os apetece darle un tiento:

